Los blanqueamientos dentales son uno de los tratamientos más solicitados y, también, sobre los que más mitos circulan. En este artículo separamos lo que dice la evidencia clínica de lo que se cuenta por ahí.
«El blanqueamiento desgasta el esmalte»
Falso. Los blanqueamientos profesionales con peróxido de carbamida o de hidrógeno actúan sobre los pigmentos del interior del diente, no sobre el esmalte. La estructura del diente queda intacta. Lo que sí pueden producir es una sensibilidad temporal de 24–48 horas, especialmente con tratamientos de alta concentración en consulta.
«Los blanqueamientos caseros del supermercado funcionan igual»
Falso. Los productos de venta libre llevan concentraciones bajas que apenas eliminan manchas superficiales (las del café o el tabaco). Para un cambio real de color necesitas un blanqueamiento profesional con férulas a medida, que actúa sobre la dentina.
«Si tienes empastes o carillas no puedes blanquearte»
Verdadero a medias. Los empastes y las carillas no cambian de color con el blanqueamiento. Por eso, si vas a hacerte un tratamiento estético global, primero blanqueamos y, una vez estable el color, hacemos los empastes o carillas en el tono nuevo.
Qué hacemos en Odonlab
Trabajamos con el sistema Opalescence en dos modalidades: blanqueamiento en clínica (1 sesión de 90 minutos) y blanqueamiento en casa (férulas personalizadas durante 2 semanas). Lo más habitual es combinar ambas: una sesión en clínica para arrancar y luego refuerzo en casa. Resultado estable durante 2–4 años con un mantenimiento sencillo.